El Baile
El ritmo de acompañamiento de los cantes con taconeos, batir de palmas, castañuelas, golpes con el pie, etc., son imprescindibles para crear un clima alrededor del cantaor que si faltan no es posible la fiesta flamenca. Es muy posible que los bailes femeninos gaitano-romanos constituyan un importante antecedente artístico del folclore gaditano y andaluz en general. Los crótalos se consideran antecesores de las castañuelas así como los chasquidos de los dedos con los que en el flamenco se marca el ritmo.
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Guitarra Española
En la fiesta flamenca, la guitarra es lo primero que suena. Cuando el tocaor comienza a templar las cuerdas, es la señal para que el silencio empiece a inundar el espacio. Suena la guitarra y se extiende la expectación entre el público. Se observa cómo cada nota suena distinta a la anterior; la mano del tocaor hace de cada nota algo distinto, nunca suena igual. Suena de un modo siempre virgen, siempre diferente. Este carácter impresionista confiere a la guitarra su acentuado patetismo.Los melismas, o, lo que es lo mismo, la sucesión de varias notas cantadas sobre una misma sílaba, constituyen la base primordial de su melodía, y es la justa distribución de estos melismas lo que dará al cante el embrujo preciso para llegar a lo jondo.
La unión entre guitarra y cante se produjo hace algo más de un siglo, y fue esta fusión la que propició el alumbramiento del verdadero clima del Flamenco. Es preciso que exista la guitarra para que nazca el silencio de los que escuchan. La verdadera importancia de ste instrumento radica, en parte en su valor manual, pues por hacerse en él directamente la música con las manos no tiene el acabado ni la precisión de cualquier otro. Pensemos en una copla de cante jondo interpretada por un piano. Imposible, porque el piano tiene unas notas hechas, definidas. En la guitarra, en cambio, es necesario arrancarlas, hacerlas nacer. De ahí su condición siempre nueva y azarosa.

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